sábado, julio 29, 2017

Waka Waka y bicicleta, porque esto es Sudafrica.

Bain's Kloff, una de las subidas sudafricanas que no te puedes perder
Nada menos que 9000 kilómetros de distancia desde Barcelona. Un largo viaje, cruzar Africa de Norte a sur, y todavía más largo si hay que volar con escala en Amsterdam o, mucho mas lejos, con escala en Doha (Qatar) si uno vuela con lineas aereas de medio oriente con precios competitivos como Qatar Airways o Fly Emirates.

Sudáfrica es un país que desde 2010 está ligado ya por siempre al deporte español, cuando la selección española de fútbol se proclamó campeona del mundo en Johanesburgo tras el gol de Iniesta, en el que es el mayor éxito del deporte español en toda su historia. El Waka waka de Shakira completa la banda sonora de nuestros recuerdos sudafricanos.

Un país con una historia complicada, con la dominación de los holandeses, la guerra contra Inglaterra y posterior dominio británico, que explica que los idiomas oficiales sean el afrikaner (muy próximo al holandés) y el inglés. Un país moderno constituido como hoy lo conocemos en 1910. También con un pasado reciente muy oscuro en la época del apartheid que le supuso el boicot internacional a todos los niveles, incluso deportivo. Un pasado que ha superado en los años 90 gracias a Mandela y a otros tres Premios Nobel de la Paz que Sudáfrica muestra con orgullo con sus estatuas en el frente marítimo de Ciudad del Cabo. Albert Luthuli en 1960, Desmond Tutu (Obispo de Johanesburgo) en 1984, y Nelson Mandela junto con FW DeClerk en 1993 completan esta magnífica selección de personas extraordinarias que han luchado por la igualdad entre razas y la dignidad de todas las personas.

Sudáfrica es un país enorme con un montón de atractivos. En mi viaje me concentré en la zona de Ciudad del Cabo, la Garden route y la Ruta 62, pero quedan en la recámara todavía otras zonas muy interesantes a nivel ciclista como las montañas de Drakensberg, mucho más cerca de Johannesburgo y Durban. La ruta 62 es la ruta turística en la provincia occidental del cabo y cabo del este que va entre Ciudad del cabo y Oudtshoorn, Langkloof y Port Elizabeth (destino conocido por los triatletas por el Ironman), ofreciendo una alternativa más corta y pintoresca a la autopista N2. Es una zona de magníficos paisajes y acantilados, arroyos cristalinos y abundancia de árboles y flora autóctona. Carretera muy popular entre los motoristas.

Algo tiene que tener a nivel ciclista Sudáfrica para hospedar la marcha ciclodeportiva más popular del mundo: la Cape Town Cycle Tour (antes llamada Cape Argus). Ni Maratona dles Domites, ni Tour de Flandes, ni l'Etape du Tour, sino la Cape Town Cycle Tour (en Ciudad del Cabo). Se celebra el día 12 de marzo de 2017 y su récord histórico de participación se sitúa en 35.000 personas nada menos. Es nuestra Quebrantahuesos pero a lo bestia. Su recorrido no es especialmente exigente, con 109 kilómetros (1220 mts de desnivel), muchos de ellos junto a la costa con espectaculares vistas y con Chapman's Peak como punto culminante, una preciosa carretera con el océano a tu izquierda que te deja a las puertas de Ciudad del Cabo. Es el punto álgido de la temporada cicloturista para los locales, aunque también atrae, cada vez más, a muchos cicloturistas extranjeros ávidos de nuevas experiencias.

Si hablamos del ciclismo en Sudáfrica también tenemos que hablar de la Cape Epic, la prestigiosa prueba de mountain bike por parejas clasificada hors categorie por la UCI, que este año se disputará del 19 al 26 de marzo de 2017. Bart Brentjens, medalla de oro de mountain bike en las Olimpiadas de 1996 y ganador de la Absa Cape Epic la definió como el "Tour de Francia de la mountain bike". Para este año 2017 quiero destacar la participación de una pareja divertida y peculiar: José Antonio Hermida y Joaquín Purito Rodríguez, los dos catalanes ya retirados de la competición profesional.

A nivel mountain bike o gravel bike también quiero destacar otra prueba mucho menos famosa como es la Swartberg Granfondo (http://www.mtbafrica.com/the-gran-fondo-route.html), una prueba realmente interesante que este 2017 celebrará su segunda edición el día 29 de abril, con un recorrido muy duro de 170 km, con 79 km sin asfaltar en 3 sectores diferentes. Para mí personalmente Swartberg pass ha sido uno de los descubrimientos más interesantes y sorprendentes de todo el viaje. Este breve repaso por interesantes pruebas para cicloturistas lo cerraré con la Cape Rouleur (http://www.caperouleur.com/), una ruta de 5 días para ciclodeportistas con todas las comodidades de una gran prueba europea.

Como veis, el ciclismo goza de muy buena salud en Sudáfrica. Incluso a nivel profesional, para la temporada 2017 dispone de un equipo Pro Tour como el Dimension Data, sucesor del MTN Qhubeka, con corredores tan importantes como Mark Cavendish, y también diversos corredores africanos. También recordaréis el equipo sudafricano Barloworld que estuvo en el pelotón profesional de 2003 a 2009. Precisamente del Barloworld, siempre me acuerdo un tal John Lee Augustyn, sudafricano que coronó en cabeza La Bonette en el tour de 2008 y en un arriesgado descenso se salió de la carretera y la televisión nos mostraba desde el helicóptero como no podía detener su caída en las laderas rocosas de La Bonette, echadle un vistazo en youtube, impresionante. Otros ciclistas sudafricanos en el Tour han tenido protagonismo como el caso de Daryl Impey, que fue vencedor de una etapa y primer portador sudafricano del maillot amarillo en el año 2013.

"Stay wider of the rider"
A nivel cicloturista, andar en bicicleta en Sudáfrica es normalmente seguro. Cabe recordar que se circula por la izquierda, como tantos otros destinos que pertenecieron al Imperio Británico. La mayor parte de carreteras sudafricanas disponen de un amplísimo arcén multiuso delimitado por una linea amarilla que permite unos adelantamientos más seguros entre coches, y es también un amplio espacio para los ciclistas. Ocasionalmente también se ven carteles con la frase “Stay wider of the rider” (vendría a ser “Dale más espacio al ciclista”).

El clima en Sudáfrica es también muy especial. Lo primero que hay que recordar es que en nuestro invierno europeo allí es verano con lo cual puede ser un destino muy atractivo durante nuestros meses más fríos. Particularmente en la zona de Ciudad del Cabo, y en la Península del Cabo hay que tener en cuenta que el viento fuerte sopla con mucha frecuencia. Hay que estar siempre atento a las previsiones meteorológicas, aunque los ciclistas locales ya están hechos a este tipo de fuerte viento. Otra curiosa característica del Western Cape (la región donde está Ciudad del Cabo), es que las aguas están congeladas incluso en verano, especialmente las del Océano Atlántico, con lo que se da la curiosidad para nosotros los mediterraneos, que puedes ver enormes playas de arena blanca vacías de bañistas. Entre el fuerte viento, las aguas congeladas y la posible presencia de tiburones (se alerta de su presencia con una bandera negra) os podeis imaginar que nuestros tranquilos días en las playas mediterráneas no tienen nada que ver con esto.

Cabo de Buena Esperanza, más al sur no se puede
Si tengo que elegir las mejores rutas que hice por Sudáfrica me quedaría con la ruta desde Ciudad del Cabo por la península del Cabo, en un recorrido muy similar a la Cape Town Cycle tour pero llegando hasta el Cabo de Buena Esperanza. En una etapa de 115 kilómetros saliendo de Muizenberg llegué hasta el Cabo de Buena Esperanza (el punto más al sudoeste del continente africano), regresando por Chapman's Peak, Suikerbossie y Camps Bay. Si sólo teneis un día de ciclismo en Ciudad del Cabo, seguir la ruta de la Cape Argus es fácil y espectacular.

Impresionante panorámica de Swartberg Pass
Die Top, en la cima del Swartberg
La segunda ruta que recomendaría en Sudáfrica es Swartberg Pass. Vuelvo enamorado de este durísimo paso de montaña sin asfaltar que no tiene nada que envidiar a famosos puertos alpinos o pirenaicos, solo que con una modesta altitud de 1575 metros. Se trata de la carretera R328 que va de Prince Albert a Outdshoorn y son 15,7 kilómetros con un desnivel medio del 6%, aunque hay tramos muy duros al 15-16% os recuerdo que sin asfaltar. Durísimo, panorámico, solitario, muy seco. Toda una experiencia adentrarse en la montañas de Swartberg.

Sudáfrica es un país moderno, no estamos hablando del Africa negra y subdesarrollada. El exotismo de Sudáfrica por lo que respecta al mundo animal se concentra en el parque Kruger, cerca de Johannesburgo, en el noreste del país. Gran destino para ver animales africanos en su hábitat. Fuera del parque Kruger tambien hay unas cuantas experiencias curiosas relacionadas con los animales. Buenos ejemplos son la numerosa colonia de pingüinos que hay en la cálida playa de Boulder´s beach (al sur de Ciudad del Cabo) o la presencia en las carreteras de los babuinos (baboons en inglés), unos simios silvestres que merodean por las carreteras en busca de cualquier tipo de comida. Es tan peligroso que se te cruce uno de estos como que se te cruce un perro... La zona del Little Karoo (alrededor de Oudtshoorn) es zona de avestruces, cuya carne es muy apreciada para consumo humano, por lo que existen muchas granjas donde se crían en cautividad.
Por supuesto, también forman parte de este exotismo animal (para nosotros mediterráneos) las ballenas que hay alrededor de Hermanus y en toda la bahía de False Bay, y la presencia de tiburones en las aguas del Océano Índico.

Viajar a Sudáfrica significa también empaparse de su historia reciente, visitar Robben Island (donde estuvo encarcelado Mandela casi 20 años) es otra experiencia que permite entender la historia y la complejidad de este país. Ver la película Invictus, que recrea la victoria sudafricana en el Mundial de Rugby de 1995, ayuda a entender todo lo que ocurrió durante esos convulsos años. Permitidme también recomendaros el emocionante documental “Searching for Sugar man” para completar una visión global de Sudáfrica y ponerle la música.se escuchaba allí en los años 70.

Sudáfrica es un gran destino turístico, tiene tanto para ofrecer... Se trata de un nuevo destino ciclista sin duda, pero no sólo ciclista. Gran destino para los amantes del verano mientras el frío aprieta en Europa. Pero tengo claro que ir a Sudáfrica es mucho más que disfrutar de la bicicleta con calor y buen tiempo. Viajar a Sudáfrica es aprender su historia, la difícil convivencia entre diferentes culturas y razas y descubrir cómo es un país que todavía lucha por superar esas diferencias.