lunes, julio 01, 2013

Gran Sasso d’Italia, elegido para la gloria.

(Fotos: Sergi Ros)
Íbamos desperdigados. El espectáculo de la montaña era tan grandioso y el día tan magnífico que desde que coronamos el primer collado tras una dura rampa y nos reagrupamos, cada uno se paraba en un lugar diferente a admirar el paisaje o a hacer fotos. Todos diseminados. Yo iba con Ángel, estábamos en un tramo llano esperando los últimos 7 km que acaban en nuestro destino final, Campo Imperatore. El nunca había estado ahí, pero lo conocía como si subiera esas montañas cada fin de semana. Me dice: ahora lo veremos ahí a mano izquierda. Y efectivamente tras una curva que evitaba un paredón apareció frente a nosotros, majestuoso, sólo con una pequeña nube cerca de su cima: el Gran Sasso d’Italia. La carretera se dirigía en línea recta hacia allí buscando el hotel y la estación meteorológica, en Campo Imperatore, subiendo por el valle, encajonada entre paredes con la nieve deslizándose por sus laderas.

Un sitio singular, maravilloso, de difícil acceso, o mejor de acceso único: esa carretera por la que circulábamos. Uno entiende que fuera el lugar elegido para retener al general Mussolini tras su detención y caída del fascismo en Italia. Sólo los paracaidistas de las fuerzas aéreas del mejor ejército nazi alemán fueron capaces de rescatarlo en una operación histórica que se denominó Operación Roble, el 12 de septiembre de 1943.

El tiempo climatológico que habíamos tenido en nuestra excursión a los Apeninos colaboró también en hacer de este día algo muy especial. Teníamos cuatro etapas por hacer, nueve subidas que escalar. Las previsiones cambiaban continuamente y no podíamos tener la más mínima certeza de asegurar el buen tiempo. Al final, por fortuna, decidimos subir al Gran Sasso el último día de nuestra expedición, después de tres días anteriores en los que apenas habíamos visto el sol. El frío nos había acompañado en las bajadas y la nieve era espectadora de nuestras subidas más allá de los 1.500 metros de altitud. De repente, ese lunes había amanecido insospechadamente radiante. El cielo azul y la atmósfera limpia. De momento eso sólo nos auguraba que podríamos intentar coronar Campo Imperatore a 2.130 metros, la carretera más alta de los Apeninos, a diferencia de lo que nos había ocurrido días antes en Block Haus.

Pero todo el día fue radiante y las vistas fueron espectaculares. La visón del Gran Sasso en ese instante fue un momento mágico, quizás el momento estelar del día, pero toda la jornada fue de las que no se olvidan.

Todo había empezado muy pronto en el hotel de Sulmona donde estábamos alojados. Desde allí nos debíamos trasladar a L’Aquila (donde el terremoto de 2009 que dejó más de 300 muertos y a miles de personas sin casa) y más concretamente a Paganica, lugar donde se inicia la ruta de ascenso que hicimos al Gran Sasso. 
Tras un inicio insulso nos metemos en una estrecha carreterita sin señalización que sube a escalones para vencer los repechos cada vez más altos que nos distancian del centro de la montaña. En esa zona ya empezamos a ver unos paisajes espectaculares y nos damos cuenta de que estamos ante un día muy especial. Nuestro fotógrafo Sergi, habitualmente tranquilo acompañante de nuestras aventuras y exigente seleccionador de encuadres, empieza a funcionar a toda velocidad. El trabajo se le acumula. Como nos confirmó posteriormente, las vistas mejoraban curva tras curva y era incapaz de dar abasto a todas las maravillas que se le plantaban ante la cámara. Como digo, su habitual tranquilidad se transformó en un frenesí: furgoneta parada con el motor encendido, ráfaga de fotos al primer grupito de nosotros que se acercaba y vuelta a la furgoneta para tener que detenerse 500 metros más allá y repetir la operación, esta vez subiendo a toda prisa por la montaña para coger la perspectiva correcta.

Los rampones intermitentes finalizan en un pequeño altiplano y veo a lo lejos a algunos de mis compañeros de grupo flotando sobre una alfombra verde en un tramo llano. Mi perspectiva es fantástica y la suya debe serlo también porque están pedaleando lentamente mientras sacan la cámara compacta y enfocan otra zona de montaña nevada al fondo. Es momento de disfrutar. Hoy no es día de sufrir.

Esa carretera estrecha y solitaria desemboca en la carretera principal que sube a Campo Imperatore desde Assergi. El cartel marca que todavía faltan 20 kilómetros para llegar a nuestro destino. Por una vez, no pienso que sean 20 interminables kilómetros sino que pienso si el resto de las subida va a estar a la altura de lo que hemos visto hasta ahora.

Y la respuesta es que sí. Coronamos el Valico Monte Cristo, ahí paramos a hacer fotos y disfrutamos de una amplísima panorámica en 360 grados, desde el paredón de nieve que hemos subido en la dura rampa que llevaba al collado, hasta las vistas de alta montaña en dirección a Campo Imperatore. Comemos un poco, recuperamos y reanudamos el camino, los aproximadamente 15 kilómetros que faltan. Cinco de descenso y llegaremos al cruce donde también llega la carretera procedente del este que tomaremos de regreso, para encarar los últimos 10 kilómetros, tres todavía en bajada y los últimos siete ya de clara subida, como véis en el perfil de Angel.

Los últimos kilómetros son muy duros y se hacen notar los más de 30 de subida que llevamos, y el frío, y los tres días anteriores pedaleando por los Apeninos. Ahí parece que nos vamos reagrupando, estamos todos bastante cerca. Los más fuertes para disfrutar más tiempo de la subida, haciendo fotos y admirando el paisaje, y los que vamos más justitos sufriendo lo indecible para poder sumar una nueva cima legendaria a nuestra colección. Las últimas rectas las hacemos entre paredes de nieve de casi dos metros de altura a ambos lados. Nunca había pedaleado con tanta nieve a los costados. Y resulta que esto son los Apeninos y no los Alpes, curioso.

Llegamos arriba y tengo muchas cosas que hacer. Quiero visitar el Hotel Campo Imperatore, quiero hacer fotos, quiero acercarme al observatorio metorológico, quiero hacer más fotos, comprar en el pequeño kiosko de souvenirs, y recordadme que haga más fotos! El tiempo no pasa, vuela, y no hago ni la mitad de cosas que quería, pero la foto de grupo junto al cartel no falla, ese era el objetivo principal. Eso prueba que llegué!

El regreso que nos había preparado Angel estaba a la altura de los paisajes que habíamos disfrutado durante la subida. También carreteritas estrechas, solitarias, con escasísimo tráfico. Algún pequeño repechón y basta. Justo el tiempo para bajar la velocidad y apreciar los paisajes más pausadamente. Brutal. En total, un recorrido de 83 kilómetros absolutamente recomendables, una de esas cosas que un buen cicloturista debería hacer en algun momento de su vida.

Antes del viaje a los Apeninos había repasado la historia ciclista de esta subida. El triunfo de Pantani en 1999 en el Giro d’Italia delante del Chaba Jiménez, o incluso el de Vicente López Carril en su estreno en el Giro de 1971. También las dificultades de escalada de la cara norte del Gran Sasso (en concreto del Corno Grande), una de las más difíciles de Europa. Pero no tengo tiempo de hablaros de eso. El espectáculo que presenciamos ese día no deja lugar a más historias. Mirad las fotos y disfrutad un poquito de lo que nosotros vivimos ese día.

Para todos los que formábamos parte de la expedición, la subida a Campo Imperatore ha pasado a formar parte de nuestros puertos favoritos. Cada uno de los que allí estábamos, y ninguno de los nueve allí presentes era un novato en esto, íbamos buscando una clasificación en la que incluirlo (Top 10 de Italia, una de las mejores de toda Europa, nada que envidiar a los principales puertos alpinos…).

Lo cierto es que Campo Imperatore, con la visión imponente del Gran Sasso, es una de las montañas elegidas para la gloria.


jueves, junio 20, 2013

1er Duatló Pares i Fills, a Barcelona

Després del molts anys fent esport, resulta que la especialitat que millor se'm dona és el duatló de carretera. I als meus fills també. Em va sembla fantàstica la iniciativa de Kaptiva Sports de fer un duatló de carretera conjuntament pares i fills. Una organització no gaire senzilla, moltes categories, moltes distàncies, però al final els participants ni ho vem notar. Tot perfecte. Una experiència meravellosa competir amb els teus fills en una cursa on a sobre pots quedar be!!! En el nostre cas, segona posició en la nostra categoria, vem quedar molt contents, amb la posició i amb la experiència en sí.
A continuació una foto i tres videos, seguiment mediàtic total!





Pares i nens fan esport de la mà en el Duatló Pares i Fills - BTVNOTÍCIES.cat

Una duatló de pares i fills - Televisió de Catalunya

jueves, mayo 23, 2013

10 lugares de Sicilia que debes conocer

(Publicado en el n.55 de la revista Pedalier)

1) Etna. No se trata solamente de subirlo en bici. Sus erupciones han sido innumerables, muchas de ellas desastrosas. Después de la erupción que destruyó Catania en 1669, y de las erupciones de 1971 (que enterró el Observatorio del Etna), 1983 (de la que salvó de milagro el Rifugio Sapienza), 2001-2002 (en que nació un nuevo cráter) y las de 2008, 2010 y 2012, quién sabe cuándo será la próxima y qué magnitud tendrá. Cubierto de nieve en invierno, el frío exterior y el calor que emana de los diversos cráteres forman un contraste que implica algunas zonas altas sin nieve. Los habitantes de la región se han acostumbrado a sus ruidos, a sus fumarolas y a sus lluvias de ceniza, pero para el visitante todo es nuevo. Llegar hasta el cráter por un paisaje lunar, inquietante y oscuro es una experiencia fascinante.

2) Taormina. Su antiguo anfiteatro griego disfruta de una de las ubicaciones más hermosas que existen. Enmarcada por las columnas del escenario está la cima nevada del Monte Etna y más allá el estrecho de Messina y la tierra firme de Italia. Su acústica es igualmente impresionante, y alberga cada verano un festival de arte, cine y música.

3) El Valle de los Templos en Agrigento. El templo de la Concordia es uno de los orgullos del mundo helénico, se trata de uno de los templos griegos mejor conservados en todo el mundo. Y no es el único que destaca en el Valle. Durante el amanecer y el atardecer es particularmente impresionante, y por la noche está iluminado configurando una estampa única.

4) Las Islas Eólicas. Llamadas así en honor a Eolo, dios del viento, se sitúan frente a la costa noreste de Sicilia. Dos de ellas contienen los hermanos menores del Etna, los espectaculares volcanes de Stromboli y Vulcano. Lipari es la isla principal donde se halla la capital, y Panarea es la joya del archipiélago.

5) Siracusa y las Necrópolis rupestres de Pantalica. Declarados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 2005. Siracusa fue la principal ciudad griega de la isla, y la necrópolis de Pantalica es una zona con más de 5.000 tumbas que datan desde el siglo XIII al VII a. C.

6) La ciudad tardobarroca de Val di Noto, En 1693 toda la zona resultó gravemente dañada por un enorme terremoto. Las ciudades de la región fueron reconstruidas en lo que vino a ser conocido como estilo Barroco siciliano; lo más destacado es la propia ciudad de Noto, actualmente una atracción turística gracias a su bella arquitectura barroca.

7) Palermo. Capital de la isla, con más de 1 millón de habitantes en toda su área metropolitana. Tiene muchos rincones que merecen ser visitados, cabe destacar la Catedral de Santa Maria la Nuova, y el mercado de La Vucciria. Palermo es el resultado de 25 siglos de tumultuosa historia, y ha acogido numerosas civilizaciones y conquistadores.

8) Villa Romana del Casale. Declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Los cuatro grupos de edificios que componen la mansión se construyeron en el Siglo IV. Durante el Siglo XII un movimiento de tierras la cubrió con diez metros de fango y hasta 1761 no se volvió a saber nada de ella. Las primeras excavaciones se iniciaron en 1881 y, después de períodos de trabajo interrumpidos, en 1951 quedaron al descubierto los cimientos del edificio principal.

9) Ruta de la mafia. Sicilia y la Mafia son palabras que van asociadas, especialmente desde la saga de “El Padrino”. Visitar Corleone, el pueblo de donde era originario Don Vito Corleone (Marlon Brando), y hacer una foto en el cartel de entrada al pueblo es algo obligado. Siguiendo con la producción cinematográfica, cerca de Taormina se puede visitar los pueblos de Froza d’Agro, donde se halla la Iglesia donde se casó Michael Corleone (Al Pacino), y Savoca, donde se halla el Bar Vitelli, donde Michael Corleone conoce a Apollonia. También hay una pequeña imagen dedicada a Francis Ford Coppola. La experiencia sobre la Mafia se completa visitando el museo de Salemi, pero esta vez no es una ficción sino una realidad: Museo sobre la historia de la Mafia.

10) Gibellina. Está fuera de las rutas turísticas al uso. Gibellina Vecchia es un pueblo que quedó destruido por el terremoto que asoló Sicilia en el año 1968. Se decidió que la reconstrucción de la ciudad se hiciera 20 km distante del pueblo original. Gibellina Vecchia quedó enterrada bajo una capa de cemento en una obra artística inquietante, de dudoso gusto, mientras Gibellina Nuova no es mucho más tranquilizadora. Un ambicioso proyecto artístico que pretendía ser un museo al aire libre quedó a medio construir y las dos Gibellinas son dos ciudades fantasma.

miércoles, mayo 22, 2013

Sicilia. Ruge el monstruo en el Valle de los templos.

(Publicado en el n.55 de la revista Pedalier)
Sería injusto limitar la experiencia de descubrir Sicilia a una cuestión ciclista solamente.

Ya de entrada hay que dejar claro que más allá del cicloturismo, Sicilia supone un destino que tiene muchos más alicientes. El ciclista sí, por supuesto, pero también el estar en la ladera de un volcán en activo, pasear junto a templos griegos perfectamente conservados, visitar enclaves que son Patrimonio de la Humanidad. Y sobre todo, poder comprobar la hospitalidad siciliana, el carácter acogedor de su gente, sus conversaciones interminables, su fantástica comida y un tiempo climatológico excepcional del que se puede disfrutar todo el año.

Antes de proseguir hay que decir que nuestro guía en la isla, Jerry de Concilio, de la empresa de alquiler de bicis Veloce, hizo posible que pudiéramos aprovechar absolutamente cada minuto de nuestra estancia en la isla. Sin su apoyo (¡y sin su bici!) no hubiéramos podido disfrutar de estos días maravillosos. Cuando uno viaja hay que aprovechar cada minuto, el tiempo es nuestro bien más preciado. Y cuando se trata de visitar una isla de 25.000 km2 (la cuarta mayor del Mediterráneo) en poco más de cuatro días, hay que intentar el milagro de que el tiempo se estire.

A nivel logístico, destacar que aunque sea posible llegar desde cualquier punto peninsular de España a Sicilia con el propio automóvil, (atravesando en Ferry el estrecho de Messina), obviamente la distancia es muy importante, por lo que es mucho más recomendable coger el avión. Actualmente las posibilidades de volar a Sicilia pasan por llegar a los aeropuertos de Palermo (el más importante), Catania o Trapani (secundario, el que utiliza Ryanair).

Las habitaciones donde nos alojamos estos días pertenecían a diversos Bed & Breakfast, una modalidad a la que no estamos acostumbrados aquí en España, pero que funciona muy bien en Italia, es una opción más que confortable y a unos precios asequibles. En los B&B en los que estuvimos nosotros la decoración estaba muy cuidada. Otra solución para alojarse cuando una visita Sicilia es el agroturismo, muy parecido a los hoteles de Turismo rural a los que sí estamos acostumbrados nosotros, pero obviamente en zonas rurales alejadas de las principales ciudades.

Este es el detalle de las etapas ciclistas que realizamos y de las experiencias que vivimos en Sicilia.

Día 1
Cuando uno aterriza en el aeropuerto de Falcone Borsellino en Palermo de inmediato debe recordar que quien da nombre al aeropuerto son dos jueces antimafia, asesinados por  la Cosa Nostra en el año 1992. ¿Un aviso? No, Sicilia es un destino muy seguro para el turista. ¿Cómo alguien podría poner en riesgo una fuente de ingresos tan importante como el turismo?

Llegamos con un clima fantástico, un sol primaveral, y una sensación, que siempre me invade cuando viajo a Italia, de estar como en casa. Sicilia es el Mediterráneo en esencia.

Acabamos de llegar y había que comprobar la bici, ajustar medidas, subirse y empezar a pedalear antes de que el sol se pusiera. La idea era subir el Monte Pellegrino, la clásica subida del ciclista palermitano. Sólo que nosotros, viniendo desde el aeropuerto,  la íbamos a subir por la vertiente de Mondello (localidad de veraneo de las más prestigiosas de Sicilia). La subida ofrece unas espectaculares vistas sobre Mondello y el Monte Gallo, con algunas curvas cerradas artificiales que le dan personalidad a la ascensión.

Al coronar, tras pasar por el Santuario de Santa Rosalía, patrona de los habitantes de Palermo, se suben los últimos 500 metros que llegan a la última y durísima rampa final que deja a los pies de la imagen de Santa Rosalía, desde donde se ve, ahora sí, la capital siciliana y una buena parte de la costa norte de la isla.

El descenso por la vertiente palermitana es muy rápido, y se caracteriza por el adoquinado en alguna de las curvas de herradura, donde se refleja el sol que está a punto de ponerse. Es una bonita forma de cerrar el primer día, bien aprovechado. Sólo llegar ya hemos subido el primer puerto, pero no tendremos demasiado tiempo para visitar Palermo, la Catedral Santa Maria la Nuova, o el mercado de La Vucciria. Dormimos en un B&B muy cerca del puerto y del centro, en una ubicación privilegiada.

Día 2
A pesar del supuesto buen tiempo que Sicilia asegura durante prácticamente todo el año, las previsiones ya apuntaban algunos problemas esta primera semana de marzo en que visitamos la isla. Por eso programamos la subida al Etna, que debía ser el punto estrella de nuestra excursión cicloturista, el día siguiente a nuestra llegada.
Habíamos quedado en Nicolosi con Davide, un amigo de Caltagirone, puesto que nos había sugerido subir al Etna por esa vertiente. 19 km a un desnivel medio del 7%.

En las más de dos horas de trayecto en furgoneta entre Palermo y Nicolosi no es hasta Enna que conseguimos ver el Etna en la distancia. Impresionante, muy nevado. Diversas amenazadoras fumarolas no cesan de echar humo en la distancia, que destaca sobre el cielo azul.

La subida por Nicolosi empieza a los 685 metros, con lo que el desnivel total a salvar hasta alcanzar los 1.892 metros del Rifugio Sapienza es de 1.207 metros. Obviamente uno puede endurecer la subida al Etna simplemente con empezar en cualquier punto de la costa y el desnivel se va hasta los 1.900 metros. La subida en sí no es excesivamente dura y me sirve para compartir experiencias ciclistas con Davide, gran conocedor de la zona, especialmente en BTT, otra sugerente posibilidad para conocer el volcán siciliano. Es más, si en vez de la flaca cogéis la de las ruedas gordas podéis llegar hasta los 2.920 metros del Rifugio Torre del Filosofo, muy cerca ya de los cráteres, a cuyo borde podréis llegar con la compañía de un guía experto de la zona.

A estas alturas del año, el Etna se ve muy nevado a lo lejos. A medida que uno va subiendo por esa magnífica carretera superamplia, la vegetación se convierte enseguida en cenizas y restos de lava, un paisaje lunar muy característico. Ya hacia el final, la nieve se va acumulando en las cunetas y el aire se hace gélido. El día se mantiene soleado aunque las nubes van apareciendo en la vertiente oriental de la montaña. En la cima las fumarolas del volcán se confunden con las nubes y la visión inicial, espectacular, se va disipando. Pero voy a tener suerte y voy a poder coronar el Etna, cosa que mi amigo Frederic Rafols no ha podido hacer en dos viajes a la isla. Una vez más me siento afortunado. Coronar el Etna ya vale por todo el viaje.

Después de un buen rato disfrutando del momento en el Rifugio Sapienza, mítico refugio de montaña desde donde parten los telesillas hacia la parte superior del volcán (os recuerdo que su altitud es de 3.345 metros en su parte más alta), decidimos bajar por la vertiente de Zafferana Etnea, donde paramos a comer un espléndido panino de carne de caballo.

Para completar el día, había que descubrir otra subida, más modesta eso sí, pero con unas pendientes y unas vistas espectaculares. Se trata de la subida a Castelmola. Se inicia la subida en Giardini Naxos, no son más de 8 km. pasando por Taormina, pero las primeras rampas son duras de verdad, de las que le gustan a Purito Rodríguez.
Una vez en la localidad de Castelmola tenéis que visitar el bar Turrisi, un bar muy peculiar del que no os puedo dar más detalles. Tenéis que descubrirlos vosotros mismos.

Esa noche dormimos en Giardini Naxos. Un descanso merecido tras una cena espléndia, limoncello incluido.

Día 3
El programa del tercer día contenía la subida a dos colosos sicilianos desconocidos, incluidos en el reto BIG. El primero de ellos, Sella Mandrazzi, que sube hasta los 1.125 metros, y el segundo Portella Femmina Morta, a 1.564 metros.

La subida a Sella Mandrazzi por su vertiente sur se inicia en Francavilla de Sicilia. Una subida muy interesante desde incluso antes de su inicio, puesto que en la zona llana anterior a Francavilla podemos apreciar la atracción turística que supone la garganta del río Alcántara, que fluye entre paredes de basalto de más de 20 metros. Desde el aparcamiento es posible bajar en ascensor hasta el lecho del río. Otro aliciente no ciclista por experimentar.

Como digo Sella Mandrazzi es una subida espectacular, muy panorámica, con zonas desde las que se puede ver una amplia perspectiva. Es una gozada subir un puerto así. Casi al final, justo cuando las pendientes se suavizan y la carretera queda encerrada por el bosque, el tiempo se complica y nos recuerda que en invierno, por mucho que estemos en Sicilia, puede hacer frío a 1.125 metros (por ser exactos). La bajada de Sella Mandrazzi nos obsequió con el paso por uno de los pueblos más bellos de Italia, como es Novara de Sicilia, donde nos detuvimos a comer unos paninos con mortadela, salami y queso (¿cómo puede ser la mortadela tan buena y tan diferente a la que nosotros estamos acostumbrados?). La bajada también nos deleitó poco más tarde con un magníficas vistas sobre la costa norte y las Islas Eólicas y sus volcanes Stromboli y Vulcano.

La segunda subida del día era Portella Femmina Morta, un verdadero coloso. Sólo decir que tiene un desnivel de 1500 metros (más que el Tourmalet!) ya sitúa la magnitud del puerto a cualquiera que sepa de esto. Cierto es que en ningún momento existen pendientes fuertes, ya que la subida es nada menos que de 34 kilómetros (desde el nivel del mar, desde Sant’Agata de Militello), pero se hace interminable. Especialmente dura su primera parte, hasta San Fratello, en la que todavía se ve el mar y el aire sopla tanto que por un momento dudo si podré coronar. Una vez pasado San Fratello la nieve a los lados de la carretera empieza a aparecer a unos 1.000 metros de altitud. Hace frío y la niebla lo cubre todo. ¿Estoy en Sicilia o dónde narices me he metido? No recuerdo gran cosa más excepto, eso sí, el sufrimiento extremo que me costó solamente coronar este puerto, entre la nieve de las cunetas y con la luz antiniebla de los coches.

Una vez coronado el puerto, siempre con prisas, subimos a la furgoneta e intento entrar en calor después de tres horas de subida. Ponemos rumbo a Giardini Naxos, donde dormiremos de nuevo, aunque antes paramos en Bronte, ciudad conocida por los pistachos. Parada obligatoria para degustar algunos dulces de pistacho y una arancina. Hay que recuperar fuerzas.

Día 4
Durante la noche nos despierta la lluvia. Una lluvia potente que al salir a la calle descubrimos que no era solamente agua, había llovido ceniza del Etna, algo a lo que los lugareños están acostumbrados pero que a nosotros nos sonó de lo más curioso, sobre todo el sonido característico de las pisadas sobre la ceniza, que por cierto también adornaba todos los coches. El monstruo había rugido durante la noche.

Como ya se venía anunciando durante toda la semana anterior, la lluvia no paró de caer en todo el día. Uno siempre tiene la esperanza de que las previsiones no sean del todo exactas y que cuando la previsión es de lluvia haya una pequeña ventana de nubes que nos permita coger la bici, pero en este caso las previsiones fueron de lo más certeras.

Nuestro plan A era subir a Piano Battaglia Carbonara, el techo de los Montes de Madonie, a 1.645 metros de altitud, tras una larga y dura ascensión, donde hay unas pistas de esquí (sí, en Sicilia hay pistas de esquí y no sólo en el Etna). Pero, obviamente, con las previsiones existentes ya teníamos dibujado un plan B. Y ese plan consistía en la ruta de la mafia. ¿Cómo va a ser posible una visita a Sicilia sin aproximarnos a La Cosa Nostra? Nuestra aproximación, sin embargo, fue básicamente cinematográfica, a lugares que inmortalizó la película de culto “El Padrino”, con la visita a Savoca (al Bar Vitelli, donde Michael Corleone conoce a Apollonia) y a Forza d’Agrò (donde está la iglesia donde se casó Al Pacino- Michael Corleone). Especialmente interesante desde el punto de vista ciclista es Forza d’Agro, puesto que a una altitud de 450 metros, se llega tras una espectacular ascensión de 5 km con unas vistas espectaculares sobre la costa y sobre el Castillo de Sant’Alessio Siculo.


El Plan B tenía una segunda parte tras la comida, que consistía en visitar por la tarde otros destinos turísticos también muy atractivos, como son Caltagirone,  Piazza Armerina y Caltanisetta. En Caltagirone es famosa su cerámica y en concreto su punto culminante es la Escalera de Santa María del Monte. De Piazza Armerina destaca sobremanera la Villa Romana del Casale (Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO), y de Caltanisetta, el Palacio inconcluso de la familia española Moncada, herencia de la presencia española en Sicilia.

Dormimos finalmente en un espléndido B&B de Caltanisetta, relativamente cerca ya de Agrigento, nuestro destino al día siguiente.

Día 5

El día de nuestra despedida, pero al mismo tiempo uno de los días más esperados, puesto que íbamos a visitar el Valle de los Templos en Agrigento, un lujo desde cualquier punto de vista. Por supuesto también Patrimonio de la Humanidad.

La idea inicial era hacer en bici los 95 kilómetros sin excesivo desnivel que separan Agrigento de Selinunte, 95 kilómetros cerca del mar para rodar, aunque no completamente llanos. Pero una vez en Agrigento, el Valle de los Templos merece una visita que podríamos prolongar tanto como quisiéramos, viendo de cerca los Templos de la Concordia, el Templo de Hércules, el Templo de Juno... ¿Cómo vamos a estar ahí, haciendo las magníficas fotos que veis, y no visitar en profundidad esta maravilla? Eso sin embargo arruinó el día a nivel ciclista, en el que también habíamos previsto acercarnos a Trapani y subir el bonito pueblo medieval de Erice.

Por esa extraña ley de la atracción que se produce entre ciclistas, compartimos charla con uno de los guías del Valle de los Templos, Franco, que nos habla del circuito del Mundial de 1994, que venció Leblanc por delante de Chiappucci y que terminó allá en el Valle de los Templos, cerca del cementerio. También nos habla de la concentración que llevó a cabo en esa zona el equipo Liquigas, con el siciliano de Messina Vincenzo Nibali. Y muchas cosas más que podríamos haber aprendido si el tiempo no se nos echara encima. Otra vez se pone de manifiesto la hospitalidad siciliana.

Pero el avión no espera y debemos trasladarnos a Palermo, donde coger el avión de vuelta a Barcelona.

Sicilia me ha enamorado. Sé que algún día regresaré. Y a mis lectores no puedo más que recomendaros que descubráis esta isla. No sé si recomendaros que la bicicleta sea el objeto principal de vuestro viaje o no. Aquí solo he intentado dar una pincelada de algunas cosas interesantes que se pueden encontrar en la isla. A partir de ahí es decisión vuestra, y si lo hacéis sobre la bici o no. Dejo a vuestra elección si queréis subir el Etna hasta el Rifugio Sapienza o hasta el Rifugio Torre del Filósofo, si queréis subir pequeños colosos como Mandrazzi, Femmina Morta o Battaglia Carbonara, o si preferís subir a pueblecitos turísticos como Castelmola o Erice. Pasear junto a templos griegos perfectamente conservados en el Valle de Agrigento o en Selinunte. Hacer la ruta de la Mafia o visitar anfiteatros como los de Segesta o Taormina y transportaros a 2000 años de la actualidad. Perderos en cualquier pueblo y charlar con la gente. Comer de lujo en cualquier trattoria mientras suena una canción de Mina. Todo eso es Sicilia.

Una experiencia completa, más allá del cicloturismo. No dejes que te lo cuenten y descúbrelo tú.

martes, abril 30, 2013

Timmelsjoch- Passo Rombo




(Foto Sergi Ros)

Hay subidas que merecen un lugar especial en el universo del cicloturismo, son punto de paso obligado para los que se quieran llamar cicloturistas. Algunas han sido escenario de mil batallas profesionales, otras ofrecen un espectáculo visual que no nos podemos perder, y otras regalan dureza con generosidad. Timmelsjoch (en alemán) o Passo Rombo (en italiano) cumple dos de esas tres premisas, y es una de esas subidas que todos deberíamos subir al menos una vez en la vida.

El Passo Rombo está situado en la región de Trentino-Alto Adige y su vertiente italiana se inicia en San Leonardo in Passiria, una ascensión muy larga de más de 29 km a una media del 6,2% puesto que salva un desnivel de 1.796 metros. Corona a una altitud de 2.491 metros. Un verdadero coloso. Es un antiguo camino para mulas que une actualmente los valles de Passeiertal y de Ötzta, en las altas montañas de Austria. En medio de su extensión aparece un impresionante museo en voladizo, diseñado por el arquitecto Werner Tscholl. El nuevo Pass Museum, al lado norte del Tirol, sobresale como un bloque errático que se orienta hacia el sur, subrayando el carácter transfronterizo de la experiencia del traspaso Timmelsjoch. La “Cueva de Hielo” en el interior del museo rinde homenaje a los viajeros pioneros de la ruta de los Alpes y sus logros. A modo de esculturas que se esparcen por el camino, estos espacios de parada iluminan a los viajeros en medio del entorno natural, empapándolos sobre la historia, la cultura, las comunidades y la economía de la región.



Si nuestro invitado de hoy no estuviera (es sólo condicional) en el Olimpo de los puertos de montaña, es simplemente porque, injustamente, un monstruo como este sólo se ha subido en el Giro d’Italia en el Giro de 1988, el famoso Giro del Gavia y del frío extremo. El hecho de que sea tan caro de ver solo puede explicarse por el frío que suele acompañarlo en el mes de Mayo, y quizás porque una vez transitado el regreso a Italia es demasiado largo. Sólo por eso puede explicarse.

En la excursión a Italia que hicimos el verano de 2011, la etapa del Passo Rombo era la etapa reina. Sinceramente, yo me tomé todas las anteriores como una preparación de ésta. La etapa salía de Merano e incluía las acensiones de Monte Giovo (Jaufenpass), el Passo Rombo (Timmelsjoch) y por último, la subida al glaciar de Solden, la carretera asfaltada más alta de los Alpes. Por la ley de Murphy, fue el peor día, climatológicamente hablando, en toda nuestra excursión a Dolomitas y Alpes.

Por eso, la mitad de las cosas que os cuento las tuve que descubrir una vez de regreso a Barcelona, porque el día no nos permitió ver casi nada. La niebla se iba haciendo más espesa a medida que íbamos ascendiendo, y lo que cerca de San Leonardo in Passiria era sólo agua fina, arriba, a casi 2.500 metros, era niebla densa, lluvia copiosa y frío intenso.





En la ascensión se pueden distinguir claramente tres partes diferenciadas. La primera es una ascensión constante por la ladera de la montaña, con el valle a la izquierda, ganando altitud y vistas a medida que pasan los kilómetros. Una segunda parte, tras una inmensa curva panorámica a izquierdas en la que la subida se suaviza y se transitan diversos túneles, y la última fracción, el zigzag más espectacular y posiblemente más conocido de la ascensión, que finaliza en un túnel. Pocos metros más tarde se llega al cartel indicativo de puerto, y el bloque similar a una figura geométrica cuyo significado desconocíamos cuando llegamos.

La verdad que el frío tampoco nos permitía estar por curiosear demasiado, más bien por tomar cuatro fotos y meternos en los coches. El Passo Rombo es uno de los lugares más fríos de los Alpes (y uno de los últimos en ser transitable en verano), a menudo azotado por un fuerte viento racheado y que deja rastros de hielo a lo largo de los túneles hasta finales de julio (nuestro viaje fue en el mes de Julio). La recompensa arriba fue el restaurante que hay en el refugio de la cima, en la Frontera con Austria, donde pudimos quitarnos el frío y decidir que la ascensión al glaciar de Solden quedaba para mejor ocasión.

El refugio de la cima es visitado por muchos aficionados a las motos, que superan en número a los automovilistas. No es casual que en el refugio no haya souvenirs ciclistas, pero sí moteros.



Si sois más ciclodeportistas que cicloturistas, la mejor ocasión que tenéis para subir el Passo Rombo es la Otzaler Radmaraton. Se trata de una marcha cicloturista que partiendo de Solden recorre en nada menos que 238 kilómetros e incluye las subidas a Oetz - Kühtai: 18,5 KM para salvar 1200 metros de altitud, Innsbruck - Brennero: 39 KM para salvar 780 metros, Vipiteno - Passo Giovo: donde se salvan 1130 m en 15,5 KM y finalmente nuestro invitado de hoy, el Passo del Rombo. Un reto sólo al alcance de los más fuertes que podéis intentar el 25 de Agosto de 2013.

miércoles, abril 03, 2013

Algunas subidas interesantes en Castellón

Castellón asegura buen tiempo casi todo el año. Más en Semana Santa, cuando yo tenía previsto visitar Benicassim y Villarreal por otros asuentos que nada tienen que ver con el ciclismo pero sí con el deporte. O sea que se trataba de poner la bici en el coche, un maillot, un coulotte y andando!

Por tanto, como siempre, debía apurar al máximo el tiempo e intentar aprovechar los pocos momentos libres para subir cositas interesantes por la zona. Un buen punto de referencia para encontrar esas cositas interesantes es siempre el reto CIMA. Una vez analizadas todas las posibilidades me quedaba con 3 etapitas, la primera de las cuales era la más larga y la más completa, una ruta de 60 km con dos CIMAS muy interesantes como Sarratella y Bandereta. Al tratarse de un recorrido circular es posible hacerlo en los dos sentidos, pero si formáis parte del reto, debéis hacerlo en el mismo sentido que yo hice, puesto que Bandereta es CIMA en los dos sentidos, pero Serratella no lo es desde Albocasser, o sea que ya sabéis...
Estos son el mapa y el perfil según Bikeroute toaster:

El principio y el final de  la ruta lo hice desde Benlloch. La subida a Sarratella me pareció muy vistosa y absolutamente solitaria. Lo más curioso es que llegado a Sarratella pregunto a los vecinos para llegar a Bandereta y no tenían ni idea. Vamos bien! Cuando además no tiene ninguna complicación; es cuestión de llegar a Albocasser y desde allí si estamos un poco pendientes y sabemos donde vamos (hay que volver hacia el mar, a nuestra izquierda) no hay pérdida posible. Finalmente pues, una ruta muy interesante de unos 60 km.

Por la tarde la idea era subir a la ermita de Santa Lucía. En el foro de altimetrías había leído que se cuestionaba la inclusión de esta subida en el reto CIMA, puesto que al parecer no difería mucho de otras subidas a ermitas que pueden encontrarse en la misma provincia y en el resto de la geografía española. Aunque de momento no todas pueden vanagloriarse de tener un cartel de un 20% en su recorrido, otra cosa sería valorar si realmente las rampas llegan a ese desnivel máximo...

La subida es realmente corta, con un asfalto en muy buenas condiciones hasta llegar, poco más tarde de la señal del 20%, a una urbanización donde parece que ya has llegado, pero hay que continuar por un tramo en mal estado y coger un desvío a la izquierda que tras una bajada muy empinada nos dejará finalmente en la Ermita. Las vistas arriba son espectaculares, tanto sobre la costa (foto del principio del artículo), como sobre la montaña, como sobre la propia Ermita.

También hay que decir que las vistas desde la carretera nacional, viniendo de Castellón, son espectaculares. Uno sube dirección norte, ve la montaña a su derecha y se distingue una enorme fachada blanca que es la Ermita de santa Lucía, que controla desde allá arriba todo lo que ocurre en el llano de Alcocebre. Finalmente mi juicio personalísimo es que la Ermita de Santa Lucía merece (y mucho) estar en la lista!

Después de esta segunda etapa, corta, que incluía solo la subida a la Ermita de Santa Lucía, quedaba la subida más dura de esta estancia es Castellón, la subida al Desierto de Las Palmas, subida muy conocida que ha sido incluida en la Vuelta a España y en diferentes Vueltas profesionales, pero con el añadido del Monte Bartolo, un último repecho que en poco más de 3 kilómetros deja en las antenas de telefonía que son objeto de peregrinaje de los locos de las subidas como yo.

La subida al Desierto de Las Palmas desde Benicassim es muy interesante, muy panorámica y muy vistosa. Cuando uno llega a la cima del Desierto de las Palmas, puede ver casi toda la carretera que procede de Benicassim. Chulísima. A la altura de la entrada al Monasterio, donde hay una moderna imagen de una virgen, hay un desvío hacia las antenas. Como véis en las fotos con un cartel bien grande de dirección prohibida (incluso a bicicletas). Pero quien lo va a saber, excepto quien lea mi blog, ahí me voy para arriba y en esos poco más de 3 kilómetros consigo subir las rampas de más del 20% (esta vez sí que me lo creo) sin poner pie a tierra, y alcanzar las antenas y la cruz que hay un poco antes. Un asfalto muy rugoso al principio pero en mejor estado después, permite hacer la subida sin demasiadas complicaciones.

Otro cromito para la colección!
Cuatro de una tacada en Castellón!


miércoles, febrero 06, 2013

Isla de La Palma, una escapada inolvidable.


(Foto: Angel Morales)

(Artículo publicado en el n. 54 de la revista Pedalier)

Enero gélido. Nieva en la península. Frío intenso. Poca bici, sólo montaña.
Surge la posibilidad de huir de todo eso. Una escapada al paraíso. Sol, buena temperatura, mar, costa, olas, vacaciones. Retomar la bicicleta en coulotte corto.
Y además, la posibilidad de asumir retos inimaginables a estas alturas del año en la península. Pensar en subir la carretera más alta de los Pirineos en el mes de Enero es misión imposible. Y sin embargo, subir a la misma altitud, más de 2.400 metros, es posible en la isla de La Palma, sólo que subir al Roque de los Muchachos se puede convertir además en una de las mejores experiencias sobre la bici que hayáis vivido nunca. Y observar desde arriba, junto al observatorio astronómico, el mar de nubes encerrado en un cráter de diez kilómetros de diámetro que es la Caldera de Taburiente.

Todo eso lo tenemos a poco más de tres horas de vuelo de Barcelona o el País Vasco. No lo ponen fácil las líneas aéreas, no. Desde Barcelona o Bilbao hay que volar haciendo escala en Tenerife Norte, y de ahí al pequeño aeropuerto de Santa Cruz de la Palma.

Sin embargo, una vez allá uno se olvida de todo y se abre un mundo de posibilidades. Otras islas Canarias han encontrado su identidad turístico-deportiva, Fuerteventura con el surf, Lanzarote con los triatletas de larga distancia, y La Palma se ha especializado en un turismo que huye de la masificación, más vinculado con la naturaleza, el senderismo, las excursiones, las salidas en BTT, mucho más que de la bici de carretera.

En La Palma, igual que en el resto de las Islas Canarias, uno percibe desde que aterriza la calidez del trato de la gente, uno siente que la velocidad de la vida de ralentiza, parece que el tiempo adquiere otra dimensión y de repente uno aparca la prisa y puede detenerse en un mirador a respirar hondo y mirar el mar o charlar con un desconocido en una mesa próxima en un bar. Uno también aprende cosas de estas lejanas islas Canarias y descubre lo que es una arepería y se da cuenta de la estrecha relación entre las Islas Canarias y Venezuela.

El Roque de los Muchachos es, sin duda, para nosotros los cicloturistas, la estrella de todo esto, para qué nos vamos a engañar. Pero no es lo único que debemos visitar sobre la bici. Allí no encontraremos zonas fáciles donde rodar, esto lo podéis encontrar en otras islas u otras zonas, pero sí encontraremos verdaderos retos deportivos, como las subidas al Refugiodel Pilar (subida que corona a 1.450 metros, siempre desde el nivel del mar) o al mirador de La Cumbrecita (otro reto ciclista de primera magnitud, desde donde observar parcialmente la Caldera de Taburiente). Otra zona espectacular para descubrir sobre la bici, esta vez más sencilla, es la carretera que baja desde El Paso (en el centro de la isla, al pie de la subida a La Cumbrecita) hacia el Sur, hacia Fuencaliente, en una cornisa, una carretera panorámica preciosa a 700 metros de altitud desde la que diversos miradores se asoman al océano. Una vez en Fuencaliente, y vistas sus salinas y su faro, la carretera continúa hacia la capital esta vez ya dirección norte, mientras a la derecha podremos, con suerte, a lo lejos, ver la silueta del Teide en Tenerife.

La isla de La Palma es mucho más que la subida al Roque y la ruta de la crestería; no os podéis perder muchas otras cosas. Sería imperdonable no hacer  la ruta de los volcanes, el GR 131 que precisamente pasa por el Refugio del Pilar (a pie, eso sí, en bicicleta de montaña está estrictamente prohibido), o también sería imperdonable dejar de visitar el cráter del Volcán de San Antonio (el mayor cráter de la isla, cuyas aristas se pueden recorrer por un sendero señalizado) y su vecino Teneguía, el volcán que estuvo activo hace poco más de 40 años, en el año 1971, y que supuso que la isla ganara un amplio territorio al mar, formando un delta de lava. Sería imperdonable no subir al mirador de La Cumbrecita y desde ahí acercarse caminando al Pico Bejenado (1854 metros) en una magnífica excursión para adentrarse en la Caldera. Aunque la puerta de entrada más habitual a la Caldera de Taburiente es el Barranco de las Angustias, por su sector suroeste, desde Los Llanos de Aridane. De hecho ese barranco es la única abertura y el colector natural por el que desagua toda la caldera. De ahí los avisos a excursionistas en días de lluvia en ese barranco, que han provocado accidentes de fatales consecuencias.

El desarrollo turístico de La Palma no ha sido tan invasivo como en otras islas. La costa, afortunadamente, no está plagada de macrohoteles que escondan la verdadera belleza de la isla. La oferta turística se concentra en Los Cancajos, muy cerca de Santa Cruz de la Palma, justo entre la capital y el aeropuerto. Allí en Los Cancajos se halla el Hotel las Olas, espléndido hotel donde pudimos disfrutar de amplias habitaciones, generosos buffets y precios reducidos. Espacio para guardar las bicis e incluso algún lugar próximo para alquilarla si no queréis volar con ella.

Y todo lo que he dicho hasta ahora no incluye la subida al Roque de los Muchachos, eso os lo explican Rubén y Angel. Yo sólo avanzo que pedalear ahí arriba por encima de las nubes ha sido lo más cerca del cielo ciclista que he estado nunca. Así que no lo dudéis, si tenéis la oportunidad de escaparos a la Isla de La Palma, hacedlo. Sea con la grupeta de amigos, sea con la familia o sólo con la pareja. Allí os esperan todo el año con su buen clima, su ritmo de vida pausado y su voluntad de ser los mejores anfitriones. La Isla de la Palma es una experiencia que nunca olvidaréis.

lunes, enero 07, 2013

Puigsacalm, campanas en la montaña.



Cima del Puigsacalm, objetivo conseguido

El objetivo era esta vez una de las cimas más emblemáticas del excursionismo catalán, el Puigsacalm (a 1.514 metros), cima incluida también en el “Repte dels 100 cims”. Una cima muy próxima a Sant Esteve de’n Bas y a Olot, donde tantas veces había estado, sobre todo con motivo de la marcha cicloturista “Terra de Remences”. Una cima también muy próxima al conocido y durísimo puerto de Bracons, uno de los puntos de partida clásicos para conquistar Puigsacalm, aunque por una ruta más sencilla y corta que la que nosotros habíamos elegido, la que sale de la pequeña localidad de Joanetes, precisamente el inicio de la vertiente dura de Bracons.

La vista desde la Vall de’n Bas es impresionante. Se divisan los imponentes riscos de Santa Magdalena y se intuye el paso de Bracons arriba a la izquierda, mientras Puigsacalm queda escondido detrás de Santa Magdalena.

Empezamos pues en Joanetes y seguimos siempre dirección a Santa Magdalena. Había leído un par de crónicas en la red y en wikiloc. La gracia de subir por Joanetes es que para acceder a Santa Magdalena hay que subir por una de las dos vías equipadas que hay en los dos canales que ya se ve desde lejos que son los dos únicos accesos posibles. En nuestro caso, elegimos para subir la Canal Fosca (o Camí nou). Un tramo bastante vertical equipado con barandillas y escalones en los tramos más complicados. Pero tranquilos, porque no es necesario el arnés y el disipador típicos de la Vias Ferratas. Son tramos que, con una forma física normalita y yendo con cuidado, se pueden pasar tranquilamente. Ojo si váis con niños. Le da un punto de aventura y de riesgo que vale la pena. Recomendable.
Uno de los tramos verticales de la Canal Fosca
 La subida por la Canal Fosca deja ya cerca de Santa Magdalena, y desde ahí ya se observan las cimas del Puig dels Llops y del Puigsacalm. Un indicador nos señala que para llegar al Puigsacalm tardaremos 30 minutos si lo hacemos vía Puig dels Llops y 1 hora si lo hacemos por el Pas dels Burros. Decidimos hacer cima lo antes posible y regresar por el pas dels Burros. Desde ese cruce de caminos la subida es sencilla, sin ninguna dificultad, y finalmente conseguimos coronar Puigsacalm a las 3 horas aproximadamente desde nuestra salida en Joanetes. Las vistas son acojonantes. Se ve todo: Montserrat, Massis del Montgrí, Canigó, Mare de Deu del Mont, Pedraforca (perfectamente distinguible su figura). Precioso. Foto en la cruz y vértice geodésico y para abajo.

Regresamos como estaba previsto por el pas dels Burros. Pasamos por el camino que llega desde el Coll de Bracons, lo dejamos a la derecha y continuamos bajando. Se hace bastante largo, y luego aunque la idea era bajar desde Santa Magdalena por el Canal dels Ganxos (en lugar de la Canal Fosca), otra vía también equipada, al final decidimos bajar por un camino más sencillo en dirección a Sant Privat d’en Bas, en concreto por Les Olletes.  Me quedé copn las ganas de tocar la pequeña campana que, según había leído, hay en medio del Canal dels Ganxos (¿para qué servirá?), pero preferimos la seguridad y la tranquilidad de un camino más sencillo. Sin embargo, bajando por Les Olletes oímos muy fuerte y claramente el sonido de una campana. ¿Estábamos cerca del Canal dels Ganxos? ¿Me había extraviado? No, al llegar al pequeño Santuario de la Verge de les Olletes, hay una campana detrás de la verja que impide el acceso al pequeño altar, pero se puede tocar la campana con una cuerda. Una campana como Dios manda, que suena alto y fuerte, y resuena por toda la montaña!!
En la Verge de Les Olletes
 A partir de ahí aún queda más de una hora de camino hasta Joanetes, pero nos despistamos y acabamos perdiendo el camino, con lo que tuvimnos que hacer “Bosque a través” un rato hasta llegar de nuevo al coche después de más de 6 horas y 16 kilómetros de recorrido.

Chulísimo y recomendable el Puigsacalm. Ah, y que no se os olvide tocar las campanas si llegaís a vuestro objetivo!!

domingo, diciembre 23, 2012

Monumento a Eddy Merckx en Stockeu


(Publicado en el n.53 de la revista Pedalier)
Eddy Merckx es un ciclista irrepetible. Un Dios en Bélgica. Algunos monumentos le recuerdan, en un país proclive a ensalzar a los ídolos ciclistas, pero quizás el más popular de los monumentos dedicados a Merckx es el que se alza en la cota de Stockeu, donde se fraguaron tres de sus cinco victorias en la Lieja Bastogne Lieja en los años 70. Es el recordman de la prueba con 5 victorias los años 1969, 1971, 1972, 1973 y 1975.

Stavelot, el pueblo que hay en la base de la cota de Stockeu tiene con este monumento una nueva curiosidad que atrae a los turistas. Pero para llegar a ese lugar hay que subir el terrible muro de Stockeu, con rampas de hasta el 21%.

Stockeu forma parte de la trilogía de muros encadenados que suponen Wanne, Stockeu y Haute Levee, presente en la Lieja Bastogne Lieja desde practicamente sus inicios en 1892. El paso por esa trilogía de muros era uno de los puntos culminantes de La Decana, junto con las dos cotas finales, Mont Theux y Cote des Forges, donde también hay un monumento dedicado a Stan Ockers, ganador de la prueba en 1955 y uno de los ídolos de la infancia de Eddy Merckx. En los años 70 se añade al recorrido otra trilogía de muros muy familiares para nosotros ahora: Col de Rosier, La Redoute (donde también tenemos otro monumento que recuerda la Lieja) y Hornay.

Y era precisamente en los 70, durante la tiranía del Caníbal, cuando sus compañeros de equipo solían hacer un gran trabajo de equipo en la Cote de Wanne, y entonces, al pie de Stockeu, Eddy cogía las riendas del grupo y subía ese terrible muro como si fuera un sprint. En la cima, sólo unos pocos corredores estaban con él, y algun equipier. En la última de las tres subidas, en Haute Levee, sus últimos compañeros de equipo imponían tal velocidad que nadie podía enlazar por detrás. Como se dijo en la inauguración de su estatua “Todavía podemos ver tus ataques aquí, como un tsunami. Aún sentimos tu velocidad y vemos el polvo tras de ti” (traducción libre).

El monumento fue inaugurado el día 17 de Abril de 1993. Está hecho en bronce, y es el perfil del Caníbal, pegado a un bloque de piedra de seis toneladas. Doce meses fueron necesarios para que Lucien Cartelle, presidente de la Asociación AISJD (Alianza e Interés por los Deportes y la Juventud) reuniera el dinero suficiente para pagar esta obra de arte. Con ella, Eddy Merckx ha sido uno de los pocos belgas con una estatua construida en su honor, en vida. En 1996 el Rey Alberto II concedió a Eddy Merckx la Orden Olímpica en nombre del Comité Olímpico International por su contribución al desarrollo del ciclismo. Siendo ya Caballero de la Orden del Rey Leopoldo, la más alta condecoración belga, Eddy Merckx fue también galardonado con el título de Barón en el mismo año 1996.

Stockeu ha vuelto a ser protagonista recientemente al estar incluido en el Tour de Francia con notable protagonismo, pero esta vez no tan positivo, en el Tour de 2010, cuando en su empinado descenso se produjeron una serie de caídas que provocaron un famoso parón liderado por Cancellara. Ese parón favoreció los intereses de los Schleck, líderes del equipo de Cancellara, y de Chavanel que acabó ganando esa etapa. Al parecer una mancha de aceite provocó ese desbarajuste en el pelotón.
Stockeu volvía a salir en los periódicos.

Nosotros fuimos a la Tilff Bastogne Tilff (la versión cicloturista de la Lieja Bastogne Lieja) en el año 2007. Su recorrido siempre varía y en esa ocasión se subían algunas cotas pero no se subía Stockeu. Claro que se pasaba por Stavelot, justo al pie de esta cota. A llegar a Stavelot el monumento a Merckx está perfectamente señalizado (“Stele Merckx”) y ahí nos dirigimos. Después de poco más de un kilómetro de subida muy dura (más del 12% de media con rampas del 21%) y justo a la salida de un espeso bosque, escondido, a la derecha, queda el relieve de Merckx sobre la piedra. Cuando llegamos al monumento a Merckx, y después de las fotos de rigor, uno no sabe muy bien qué hacer... Uno todavía contiene la emoción de haber visitado un lugar único en el universo del ciclismo. Los años pasarán, Merckx se irá, y su monumento seguirá allí, aguantando a menudo la lluvia, en la soledad de la montaña, recibiendo la visita de gente que leyó la historia del ciclismo. 

domingo, diciembre 16, 2012

Listas, listas y listas de montañas

Es una constante en mi vida. Tengo que hacer listas para acordarme de todo. Síndrome del coleccionista podría denominarse. También colecciono montañas. Al principio era para subirlas en bicicleta, ahora también me sirve subirlas a pie o a medias en la bici y luego coronar a pie. Bajo mi punto de vista, subir una montaña y no coronarla no sirve de nada. Llegar arriba y no tener la foto en el cartel o en la cruz, tampoco.

Pic de l'Infern, Pirineos
No hace falta que diga cual es mi lista favorita de subidas por conseguir sobre la bicicleta. Es el reto BIG, sobre el que ya he escrito varias veces. Pero no es la única lista que circula por la red. De hecho hay un montón de listas por completar y retos por conseguir. Aquí van unos ejemplos:

- Reto BIG (Brevet International du Grimpeur) http://www.challenge-big.eu/ . Como digo, para mí la reina de las listas. Mi objetivo vital. 1000 cimas por coronar en bicicleta, 950 en Europa y el resto es libre, 10 en cada continente. La clave de su éxito es la lista cerrada. Nació en un país llano, Bélgica. Curioso.
Iseran, un sueño
- Reto CIMA (Certificado Ibérico de Montañas Ascendidas) http://www.altimetrias.net/cima/index.asp Es la versión ibérica del BIG. Integrado en la archiconocida página de www.altimetrías.net.

Peñahincada con dos maestros
- Club des Cents Cols http://www.centcols.org/ De hecho no es una lista, sino un reto que consiste en ir apuntándote todos los puertos que vas acendiendo a lo largo de tu vida. Muy familiar para los cicloescaladores, tiene su origen en Francia.
- UIC, Unione Internazionale de Cicloscalatori http://www.cicloscalatori.net/ . De nuevo, como en el caso de los Cent Cols, no ofrece una lista cerrada, sino que cada uno se anota las que hace. Por lo menos tienes que haber ascendido un 2000. Tiene su origen en Italia.
- Los mejores 50 puertos de los Alpes. http://www.lectio.es/los-50-mejores-puertos-de-los-alpes-en-bicicleta-110. Esto es un libro que pretende agrupar los mejores puertos de los Alpes. La lista completa podéis consultarla en este enlace: http://eltourmalet.blogspot.com.es/2012/09/editat-el-llibre-dels-50-millors-ports.html. Mi modesta opinión es que hay algunos puertos que deberían estar no entre los 50, sino entre los 10 mejores y no figuran en el libro, como el Furka, Nufenen, Susten, Grimsel, Rombo... Aunque ya se sabe que estas cosas son subjetivas, no creo que nadie que haya visitado esos puertos tenga una opinión diferente a la mía..

Como digo, todo eso es ciclista, pero ahora vienen más listas de montañas, aunque no tiene nada que ver con la bici. Son listas de picos que se deben subir a pie, siempre pos supuesto con medios no mecánicos. En concreto mi favorita es “El repte dels 100 cims” en Catalunya:
En el Matagalls.
- Repte dels 100 cims (reto de las 100 cimas). http://www.feec.cat/activitats/100-cims . Reto que sugiere la Federació d’Entitats Excursionistes de Catalunya. Me encanta el concepto. No tienes por qué subirlos todos! De la lista de 175 cimas debes acreditar que has subido 100, y lo acreditas a través del presidente de tu Club Excursionista. Es asequible a todo el mundo. Es una lista con las principales montañas catalanas. Yo ahora estoy en ello, las cuento tanto si las he subido a pie como haciendo una aproximación en bici.
- No es exactamente una lista con unos criterios objetivos determinados, pero para mí el Libro de Francesc Muntadas y Jordi Lalueza es una lectura obligada para los amantes de la montaña, y a la vez una lista de 65 cimas catalanas que no te puedes perder: http://www.amazon.es/Cims-Catalunya-Francesc-Muntada/dp/8480903031
- Listas de tres miles en el Pirineo: http://www.pirineos3000.com/servlet/Lista_3000_Tresmil. Sólo tengo uno, el Aneto, pero muy valioso…
Cima del Aneto!
- Por supuesto, no podía faltar en este breve resumen la lista de las listas de los alpinistas, la lista de ocho miles. Famoso reto que han completado muy pocos alpinistas, entre ellos sólo 3 españoles, Juanito Oiarzábal, Alberto Iñurrategui y Edurne Pasaban. He aquí la lista: http://es.wikipedia.org/wiki/Ochomil

Hay muchas más listas que circulan por ahí, todas muy interesantes y muy sugerentes, esperando que los coleccionistas empiecen y acaben por subirlas todas.
Pero si os pensáis que tengo suficiente, pues va a ser que no. Echo de menos, por ejemplo, una lista de subidas catalanas interesantes para hacer en BTT.

Así que cada vez que tengo un domingo libre, tengo que subir una de esas montañas. A pie o en bici. Tengo que ir tachando cimas de cualquiera de esas listas, sea BIG, sea CIMA, sea del repte dels 100 cims o un 3 mil. Muchos planes, muchos picos por coronar y poco tiempo…